Autoestima e inseguridad
Cuando la voz de dentro pesa más que cualquier voz de fuera.
Qué es
La autoestima es la valoración que haces de ti mismo, y a diferencia de lo que se dice, no es un rasgo fijo de la personalidad: se construye, se daña y se repara. Los problemas de autoestima rara vez aparecen aislados; suelen ir con autocrítica intensa, inseguridad, perfeccionismo, miedo al rechazo o dependencia de la mirada de los demás. En adolescencia adquieren un peso especial: la imagen corporal, la comparación constante en redes y la búsqueda de identidad amplifican lo que ya estaba.
Señales habituales
- •Diálogo interno crítico y persistente
- •Dificultad para reconocer logros propios
- •Necesidad constante de aprobación externa
- •Inseguridad para tomar decisiones
- •Sensación de no encajar en grupos o situaciones sociales
- •Miedo intenso a equivocarse o a ser juzgado
- •Evitar tomar iniciativa o exponerse
- •Tendencia a complacer y dificultad para poner límites
- •Insatisfacción con el cuerpo, la voz, la forma de hablar
Cómo lo abordo
Trabajo el origen y el mantenimiento del patrón. Cuándo aprendiste a hablarte así, qué experiencias lo construyeron, qué relaciones lo siguen reforzando. Con enfoque cognitivo-conductual: identificación y reestructuración del diálogo interno crítico, exposición gradual a situaciones evitadas, entrenamiento en asertividad cuando hace falta. Junto a eso, trabajo más profundo cuando aparecen heridas vinculadas a la imagen, al vínculo familiar o a experiencias de rechazo. En adolescentes, además, trabajo con familia y, si procede, coordinación con el centro escolar.
Cuándo pedir ayuda
Cuando la autocrítica te impide disfrutar, cuando evitas situaciones por miedo a no estar a la altura, cuando dependes de la aprobación externa para sentirte bien, o cuando la imagen que tienes de ti está claramente por debajo de la realidad que te rodea, es momento de pedir ayuda.