Eva Carmona NavarroPsicología General Sanitaria

Burnout y estrés laboral

Cuando el trabajo deja de cansarte solo el cuerpo y empieza a vaciarte por dentro.

Qué es

El burnout —síndrome de desgaste profesional— es algo más que estar cansado. Es un estado de agotamiento emocional, físico y mental sostenido en el tiempo, acompañado de distanciamiento del trabajo (despersonalización) y de una sensación creciente de ineficacia. No es una etapa puntual de mucha carga: es una respuesta a una situación laboral que lleva tiempo desbordándote sin que haya margen para recuperarte.

El estrés laboral crónico, aun sin llegar a burnout, también merece atención. No todos los trabajos generan el mismo nivel de exigencia, pero todos los cuerpos tienen un límite.

Señales habituales

  • Cansancio que no se recupera con el fin de semana ni con vacaciones cortas
  • Pérdida de motivación, incluso para tareas que antes te resultaban estimulantes
  • Sensación de "no llegar" pase lo que pase
  • Irritabilidad creciente con compañeros, pareja, familia
  • Insomnio o sueño poco reparador
  • Síntomas físicos: dolores de cabeza, problemas digestivos, tensión muscular, infecciones recurrentes
  • Sensación de cinismo o distancia hacia tu trabajo, tus clientes o tus alumnos
  • Dificultad para concentrarte, olvidos frecuentes, baja productividad
  • Pensamientos recurrentes sobre dejarlo todo

Cómo lo abordo

El trabajo combina dos planos. Primero, el cuidado inmediato: regulación fisiológica, recuperación del sueño, técnicas para parar la rumiación, identificación de las «fugas de energía» que se pueden cortar a corto plazo. En paralelo, abordamos el plano estructural: qué dinámicas laborales sostienen el problema, qué creencias propias amplifican la presión (autoexigencia, miedo a defraudar, perfeccionismo), qué cambios concretos puedes plantear en tu entorno o, si no son posibles, cómo prepararte para una salida ordenada. Enfoque cognitivo-conductual con elementos de regulación emocional y, si aparece, trabajo sobre trauma vinculado a entornos laborales hostiles.

Cuándo pedir ayuda

Si llevas semanas o meses con varios de los síntomas anteriores y has empezado a normalizarlos, ese es el momento. El burnout responde mejor cuanto antes se aborda. Esperar a «estar realmente mal» suele significar perder más tiempo en la recuperación.

Preguntas frecuentes

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